Vender y molestar

Vendiendo, como cada día

Estos días leo en bastantes lugares lo molesto que es que te inunden de newsletters de gente que vende y vende. Me fijo muy bien en lo que dicen que sienten las personas que lo cuentan: que se ponen pesados, que se les ve venir, que son vendedores de humo, que no hay nada detrás y que todo el mundo se cree un experto. Normalmente hay enfado y disgusto detrás de estas palabras.

No sé si por ser libra o qué, pero tengo una tendencia natural a comprender a los dos bandos de una discusión (bueno, a veces no es posible, pero en general lo hago). Entiendo a unos y entiendo a otros. Y eso me hace sufrir un poco porque siento el fastidio de uno y las razones de los otros. Al fin y al cabo muchas veces somos parte de los dos bandos a la vez.

Voy a enumerar lo que me viene a la cabeza sin un orden -más bien todo junto- con respecto a este tema.

Primero pienso Ay sí, qué cansino es, pero en seguida siento pánico por si yo resulto así también (y admito esa posibilidad con un punto de preocupación).

Luego pienso en la de compañeros que tienen negocios, que son valientes, resueltos y que están teniendo el arrojo de crear un modelo de negocio personal, de crear su propio camino. Que buscan un público que encaje con su propuesta y que han de vender.

Entonces, ¿dónde está el problema?

Creo que lo que pasa es que por el camino están llegando a demasiada gente que no es su público y no encajan. Una gran parte que les recibe se siente invadida, aunque en el otro lado piensan que están cribando y que los no interesados pueden des-sucribirse.

También me viene a la cabeza lo común es que se sigan modelos. En diseño se siguen patrones que han tenido mucho éxito, como usar X tipografía, X colores o tipo de foto, y en marketing se siguen patrones de escuelas que han popularizado secuencias de venta que han traído muchos beneficios, así que, por qué no probar. Los que se quejan de que los que venden son pesados, pueden estar ellos mismos repitiendo patrones en sus actividades.

Hacemos lo que podemos

Unos y otros hacen lo que pueden hacer con lo que tienen delante. Con el tiempo y el rodaje, unos puede que refinen sus procesos y ya no copien las tendencias de forma tan poco personal y los otros puede que refinen sus estrategias de forma que consigan contactar solo con quien es feliz de ver aparecer un email suyo en su inbox.

No es nada fácil. Si has tenido que vender te darás cuenta que no es sencillo vender sin estar siempre presente y mover constantemente tu mercancía alrededor de las personas que pueden ser clientes. Yo también recibo promociones pesadas pero no me enfadan en absoluto porque puedo imaginar a la persona que lo está haciendo, currando como loca, preguntándose si lo estará haciendo bien, perdiendo horas de sueño por el trabajo y la preocupación. Si no quiero recibirlo, me des-suscribo pero no me mosqueo con ellos.

Todo esto me hace ver esos falsos bandos que se forman en internet: te cabreas y te quejas de unos, porque los percibes como irreales o abstractos. Pero quien está harto seguro que sería capaz comprenderlo si quien lo hiciese fuera su hermano, o lo conociese personalmente y supiera la historia que hay detrás: cómo se está abriendo camino, cómo está aprendiendo de unos y otros, ensayando y equivocándose.

Pero lo tenemos que hacer mejor

De todas formas sigo pensando y creo que parte de esta fiebre vendedora que toca en esta época podría ir asentándose, siendo más aceptada por unos y mejor gestionada por los otros cuando seamos capaces de ser más personales y crear materiales de comunicación mejor diseñados.

Por ejemplo, en marketing se usan mucho webs que te preparan las landing pages (páginas a las que vas a parar después de inscribirte) y en general todas las páginas que forman parte de un proceso de inscripción a una promoción. Esas páginas son standard, con muy pocas posibilidades de personalización. Están diseñadas sin cariño y resultan normales y sin personalidad.

El mensaje que estás recibiendo al pulsar en un enlace de estas promociones es “vale, ahora vamos al típico proceso de ventas. Hasta este momento se veía muy guay pero te voy a hacer lo mismo que todos… “ y lo siento, pero el esmero que hayas puesto en tu mensaje en tu web, en tus redes, al llegar a estos momentos en los que las páginas se uniformizan y las secuencias son las mismas porque las montan las mismas compañías, llevan a un punto de desilusión.

Los procesos de marketing que funcionan bien porque están probados no deberían olvidar algo super importante ¿dónde queda la aportación personal, tu especial forma de comunicar, cuando las compañías que proporcionan estos materiales te colocan unas páginas tan vulgares, las mismas para todo el mundo?
O lo que es lo mismo ¿dónde queda el branding? El cliente percibe una especie de desilusión. La idea de la secuencia de marketing seguramente será genial pero esta forma de ponerla en marcha me parece a darse un tiro en el pie.

Si estas secuencias de formulario-página de acceso-email de confirmación-página de bienvenida tuviera “alma” se percibiría de una forma mucho más agradable y caería mucho mejor. Los diseños, el copy (los textos) ¿por qué son tan vulgares?
Echo en falta la posibilidad de crear materiales de marketing más afinados, más acordes con el branding de la marca, con el lenguaje de comunciación propio de la marca. Si no, la credibilidad se pierde y la gente pierde la paciencia.

El branding es la solución

Trabajo con branding y el esfuerzo por crear un estilo de comunicación único y personal para mi se va a la porra en este punto. Uno ha de ser consciente que quien te ve con una secuencia de estas normalmente, y va ha visto ya muchas iguales.

Esta es mi forma de verlo: comprendo a las dos partes y no me gusta que la gente se mosquée porque vendamos. Pero también que somos responsables de todo el proceso y que cuidar al público es cuidar los detalles.

Ideas

Hay compañias como Unbounce que permiten una personalización mayor de estas secuencias de marketing. Cuando estás empezando y no puedes acceder a un estudio de diseño puedes hacer avances en branding por tu cuenta, por ejemplo con mis cursos Diseño de marca personal (diseño + marketing) y Diseño de marca personal (diseño).

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4 Comments
  • Aisha
    Posted at 22:32h, 27 marzo Responder

    Como tú entiendo a las dos partes. En mi caso acabo de comenzar y no envío newsletter vendiendo… y como receptora, si algo me molesta, o no me gusta, me borro de la suscripción, y no visito la web en cuestión, o su página, o lo que sea.
    Lo que no hago es suscribirme a una newsletter, sabiendo que esa web vende produtos o servicios, y luego me cabreo porque me llegan newsletters que me intentan vender su producto.
    A mí me molesta la venta telefónica, porque es invasiva y no la he solicitado… Pero las newsletters las solicitamos expresamente (salvo que la persona que ha creado la lista lo haga con malas prácticas). Y en caso contrario, con darle al enlace de borrarse… listo! ;)

    • Meisi
      Posted at 15:38h, 29 marzo Responder

      Exactamente! no se cómo aún existe la venta invasiva por teléfono. Y como me da por comprender a todo el mundo, me sabe fatal por las personas a las que les toca trabajar argumentando por teléfono a puerta fría. Deben de darse cuenta perfectamente.

  • Pablo Penades
    Posted at 00:38h, 07 septiembre Responder

    Hola Meisi!

    Gracias por mencionar Unbounce en el post ;) No dudes en contactarme para cualquier cosa que necesites.

    • Meisi
      Posted at 16:10h, 12 septiembre Responder

      De nada Pablo! en su día estuve investigando y ví que era el que más opciones de personalización nos da. Por aquí tenemos la manía de tocarlo todo y adapatarlo a los brandings de cada cual :)

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